¿VERDADERAMENTE SE TRATA DE UN ’ENIGMA’?

Perspectiva de una residente del Viejo San Juan sobre la lucha de los vecinos de escapar de la oscuridad que por 68 días los ha abrumado

El Viejo San Juan había estado sin electricidad por más de mes y medio cuando una coalición de comerciantes y vecinos convocó a los medios a una protesta en la Plaza Colón. Denunciaron el abandono por parte de @aeeonline, quien no se había asomado por allí desde el paso del huracán María a hacer reparación alguna.

Al otro día de la protesta, y respondiendo a la excelente cobertura de los medios, un contingente de más de una veintena de camiones de @aeeonline hizo una entrada triunfal a la ciudad, desfilando por la calle principal. Alrededor de dos semanas después, brigadas de la compañía @ConEdison de Nueva York llegaron con sus camiones modernos y brillados, repletos de materiales, a colaborar con el esfuerzo.

En días recientes, el gobierno y @aeeonline se han dado a la tarea de diseminar información a los efectos de que cumplieron su misión de ‘prender’ el Viejo San Juan, conectándolo al servicio eléctrico. Hicieron la salvedad de que quedaban algunos ‘bolsillos’ en los que todavía no había electricidad.

No es correcto aseverar que Viejo San Juan esté “prendío”. Las áreas sin electricidad en el casco de San Juan son considerables e importantes.

Antes de emitir opinión alguna, me di a la tarea de verificar las áreas sin servicio. Armada con papel y lápiz, junto a otro residente, nos fuimos cuadra por cuadra, entrevistamos residentes, contamos buzones y metros de electricidad en edificios, verificamos las clasificaciones de los mismos, y anotamos los números de unidades de apartamentos, viviendas, propiedades abandonadas o comercios operando o a oscuras.

Al final del día, nuestra investigación nos llevó a la conclusión de que existen alrededor de 450 unidades residenciales y 20 espacios siendo utilizados para propósitos comerciales que todavía carecen de servicio eléctrico. Las áreas afectadas al 27 de noviembre del 2017 se muestran marcadas en negro en el mapa que se incluye a continuación:

Los hallazgos interesantes de nuestro esfuerzo — y la razón por la que ocupo su valioso tiempo con este escrito — tratan sobre los “bolsillos” de oscuridad localizados en el medio del mapa.[1] A saber: las partes de las calles Sol, Cruz, San Justo y San Sebastián que no tienen electricidad.

La Calle San Justo tiene cinco cuadras a oscuras en las cuales hay alrededor de 97 apartamientos residenciales y un bar. Las seis cuadras de la Calle Cruz a oscuras tienen tres operaciones comerciales y alrededor de 98 unidades residenciales. Los primeros dos bloques de la Calle San Sebastián tienen 15 unidades residenciales y los últimos dos por lo menos 36. Ninguno tiene locales comerciales abiertos sin servicio eléctrico. La Calle Sol — que ha dejado de brillar — cuenta con por lo menos 137 unidades residenciales y sólo tres comercios, dos de los cuales están cerrados por falta de electricidad.

Resumiendo, de las alrededor de 450 unidades residenciales identificadas sin servicio eléctrico en el casco del Viejo San Juan, sobre el 85% de éstas (383) están comprendidas dentro de 19 cuadras en 4 calles de la ciudad.

Este ejercicio fue productivo porque previo a hacer el mismo, no nos habíamos percatado de lo que aparenta ser un patrón por parte de @aeeonline. Casi todos los edificios a los que no han conectado la electricidad, no tienen negocios.

Quizás el ejemplo más obvio del patrón de los bolsillos residenciales se evidencia en una cuadra de la Calle San Sebastián. Esa cuadra tiene cuatro edificios, dos de los cuales son negocios abiertos al público y dos son edificios de apartamentos. Uno tiene 12 y el otro 16. La configuración de la cuadra se muestra a continuación.

Los edificios marcados en amarillo tienen electricidad mientras que los marcados en negro no. Cuando el dueño de uno de los edificios residenciales preguntó a un trabajador por qué no contaba con servicio eléctrico ya que cuando la electricidad iba o venía a San Juan, siempre era lo mismo para los cuatro edificios de la cuadra, el hombre le contestó: “Eso es un enigma.”

“Enigma” por definición es algo difícil de comprender o explicar. Entiendo que esta situación no constituye un “enigma”. Hace más de mes y medio, el entonces director de @aeeonline admitió ante los medios que daría prioridad a los comercios a la hora de reconectar el servicio. http://www.noticel.com/ahora/residencias-no-estn-al-tope-de-prioridades-de-la-aee/628153564

En ese momento, ello era comprensible y justificado. Sin embargo, entiendo que no es así al día de hoy. Especialmente cuando se están conectando residencias en las más remotas áreas rurales del país.

A sesenta y nueve días del desastre que nos tocó vivir, el trato que @aeeonline ha dado a los residentes del Viejo San Juan es vergonzoso y humillante. Al día de hoy, casi no se ven brigadas trabajando por las calles. La mayoría de los trabajadores de @ConEdison se los han llevado de la ciudad, sin haber concluido el trabajo de conectar al servicio eléctrico la totalidad de la ciudad. Ciertamente en semanas no se ve brigada alguna por las cuatro calles con la concentración de tenebrosos bolsillos residenciales.

El gobierno y @aeeonline asegura que “no se van de San Juan” hasta haber conectado el servicio a todos. La pregunta es: ¿cuándo? ¿Porqué el trato desigual?

De algo estoy segura: la razón para ello no es un enigma.

[1] Las áreas de grandes dimensiones en la periferia del casco de San Juan no son residenciales, pero no menos importantes. Incluyen la Escuela de Artes Plásticas, La Liga del Arte, el Instituto de Neurobiología, El Cuartel de Ballajá, La Casa Olímpica, La Escuela Elemental Lincoln, La Casa de España, La Biblioteca Carnegie, El Ateneo Puertorriqueño.

Puerto Rican warrior & survivor; fighting for equal environmental rights, one pipe at a time”. “Mi nada, a nadie se lo debo.” Julia de Burgos.

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